octubre 8, 2026 octubre 8, 2026 Actualidad Inteligencia Artificial Lo que ChatGPT dice de tu marca (y que tú no has aprobado) Almudena AlonsoSEO/GEO Specialist | MIO One Tiempo estimado de lectura: 5 minutos Imagina que un director de compras prepara una reunión con tu empresa. En lugar de abrir Google, pregunta a un asistente de IA: «¿Qué hace esta compañía y cómo se compara con sus competidores?». La respuesta llega en segundos, bien redactada y con total seguridad. Y contiene un servicio que ya no ofreces, un precio que nunca has publicado y a un competidor como referente del sector. Nadie ha revisado esa respuesta. Tampoco tú. Pero influirá en esa reunión. ¿Qué hacemos? Buena parte de la conversación sobre GEO (Generative Engine Optimization) gira en torno a una pregunta: ¿cómo consigo que los modelos me citen y me mencionen? Es una pregunta necesaria, pero incompleta. Hay una segunda, menos cómoda: ¿qué dicen exactamente cuando me citan y me mencionan? Los modelos de lenguaje no consultan una ficha oficial de tu marca. Construyen respuestas a partir de lo que han leído: tu web, sí, pero también directorios, notas de prensa antiguas, reseñas, comparadores y foros. Cuando esas fuentes se contradicen, están desactualizadas o simplemente no existen, el modelo rellena los huecos. Eso es lo que llamamos alucinación de marca: información plausible, pero falsa o desfasada, presentada como un hecho. Conviene distinguir dos vías. Por un lado, lo que el modelo aprendió durante su entrenamiento, que se actualiza cada varios meses y no se corrige de un día para otro. Por otro, lo que consulta en tiempo real cuando tiene la búsqueda activada. Sobre esta segunda vía se puede influir mucho más rápido. Por qué ya no es un problema menor Hasta hace poco, consultar a la IA era un hábito minoritario. Pero, en junio de 2026, según el observatorio de GfK DAM para WAN-IFRA, en colaboración con la Asociación de Medios de Información (AMI), el 62% de los españoles ya utiliza herramientas de IA generativa, casi veinte puntos más que en junio de 2025. Eso significa que una parte creciente de tus clientes, candidatos e inversores consulta a un asistente de IA antes de contactar contigo. Y no todos contrastan después lo que han leído: según el mismo estudio, menos del 1% de las consultas a estas herramientas acaba en una visita a un medio de comunicación. La respuesta de la IA, para la mayoría, es la respuesta final. Quien no lo hace se queda con la versión que le da el modelo, correcta o no. En B2B, donde el primer paso suele ser documentarse, el efecto es aún mayor. Cómo auditar lo que la IA dice de tu marca La buena noticia es que el diagnóstico es sencillo y no requiere herramientas especiales. Se puede empezar en una tarde: Define tus preguntas clave (15-20). Qué es tu empresa, qué servicios ofrece, a quién se dirige, cuánto cuesta, cómo se compara con sus competidores, qué casos de éxito tiene. Pregunta en varios modelos. ChatGPT, Gemini, Perplexity, AI Mode de Google y Copilot no responden igual. Conviene probar cada pregunta en todos y repetirla con distintas formulaciones. Además, como tip extra: hazlo en sesiones sin historial ni memoria activada, y anota la fecha y el modelo de cada respuesta. Así podrás comparar en la siguiente auditoría. Registra y clasifica las respuestas. Marca cada error según su tipo: factual (dato incorrecto), desactualizado (era cierto hace tiempo), omisión (no te mencionan donde deberían) y sesgo competitivo (favorecen a otra marca). Rastrea el origen. Los asistentes con búsqueda suelen mostrar sus fuentes. Ahí está la pista de qué contenido está alimentando el error. Cómo corregirlo: no se edita el modelo, se influye en lo que lee Aquí viene la clave. No existe un botón para pedir a un modelo que cambie lo que dice de ti. Lo que sí puedes hacer es ordenar las fuentes de las que aprende y a las que recurre: Web propia clara y estructurada. Páginas específicas para cada servicio, con información actualizada, cifras propias y datos estructurados (schema) que reduzcan la ambigüedad y aporten información extra de tu empresa. Preguntas frecuentes reales. Responder en tu web las preguntas que haces en la auditoría es la forma más directa de ofrecer una respuesta de referencia. Perfiles y directorios al día. Fichas corporativas, perfiles en redes como LinkedIn, Google Business Profile y directorios sectoriales suelen ser fuentes que los modelos consultan con frecuencia. Coherencia entre canales. Si tu web dice una cosa, una nota de prensa de hace tres años dice otra, o un post en Instagram o LinkedIn otra, el modelo no sabe cuál es el mensaje correcto. Dedicar tiempo a revisar esto puede ahorrarte mucho esfuerzo en el futuro. Presencia en medios y fuentes de autoridad. Las menciones en medios especializados refuerzan la versión correcta de tu historia. Contenido comparativo propio. Si los modelos te comparan con la competencia, publica tú esa comparación con criterios claros y honestos. Si no existe una versión tuya, el modelo usará la de otros. Una tarea continua, no puntual Esto no se resuelve de una vez para siempre. Los modelos cambian, las fuentes se actualizan y tu empresa también evoluciona. Conviene asignar un responsable (normalmente en la intersección entre SEO/GEO, comunicación y marca) y repetir la auditoría con una periodicidad. Igual que no dejarías sin supervisión lo que se dice de tu empresa en prensa, tampoco deberías hacerlo con lo que dicen los buscadores y canales IA. Durante años, gestionar la reputación consistía en vigilar medios y redes. Hoy hay un interlocutor más que habla de tu marca sin que se lo hayas pedido. La pregunta ya no es si los asistentes de IA hablan de ti, sino si dicen lo que tú quieres que digan. La primera auditoría es sencilla y los resultados suelen ser reveladores. En MIO One podemos ayudarte a hacerla. Almudena Alonso SEO/GEO Specialist MIO One Fecha octubre 8, 2026 Compartir en Facebook Compartir en Linkedin Compartir en X Enviar por email