septiembre 15, 2026 septiembre 15, 2026 Actualidad Noticias Sin más centros de datos, Europa se juega su soberanía digital Tiempo estimado de lectura: 3 minutos El exbanquero central, Mario Draghi, pide a Europa acelerar el desarrollo de centros de datos para IA. En un artículo publicado el 11 de septiembre en Financial Times, Mario Draghi ha vuelto a poner el foco en la inteligencia artificial y, en concreto, en la infraestructura que la sostiene que no es otra que los centros de datos. Su intervención llega en un momento especialmente sensible, con una oposición social creciente a estas instalaciones en Estados Unidos y, en paralelo, con la Unión Europea avanzando en una regulación que, según sus críticos, no favorece el desarrollo del sector a este lado del Atlántico. Para Draghi, el desarrollo de la IA responde a tres objetivos simultáneos para Europa, que son: el crecimiento económico, la soberanía tecnológica y la recuperación de una productividad que lleva más de un lustro perdiendo terreno frente a otras economías, tanto desarrolladas como emergentes. La soberanía del dato, primera línea de defensa El planteamiento central de Draghi es que el poder disruptivo de la IA en sectores estratégicos convierte la dependencia de proveedores extranjeros en un riesgo creciente para la UE. Dado que Europa no puede competir en agilidad, financiación o suministro con otras potencias, su ventaja debería construirse sobre el control del dato: procesarlo y almacenarlo dentro de sus fronteras, sin interferencias de terceros países. Esa capacidad depende directamente de tener suficientes centros de datos propios. La brecha entre Europa y Estados Unidos, en cifras El artículo aporta varios datos que dimensionan el reto: La Comisión Europea calcula que el mercado del dato alcanzará los 800.000 millones de euros en 2030. Actualmente, solo el 5% de la computación ligada a IA se encuentra en Europa, frente al 75% en Estados Unidos. La brecha entre oferta y demanda de capacidad de computación se estima en 14 gigavatios de aquí a final de la década. España, en el punto de mira Draghi publica su artículo apenas una semana después de que el Gobierno de España anunciara un proyecto de regulación para los centros de datos. Según se desprende del texto, la nueva norma dificultaría de forma significativa su instalación y operación en el país, con un posible efecto retroactivo que ha generado alarma entre los promotores de proyectos ya en marcha, en los que hay comprometidas inversiones que suman decenas de miles de millones de euros. El Ejecutivo justifica la medida en un exceso de solicitudes (muchas de carácter especulativo) y en la insuficiencia de la red eléctrica para atenderlas. Los sectores afectados señalan, por su parte, a la falta de planificación en el transporte eléctrico nacional y a la lentitud administrativa como causas reales de la acumulación de solicitudes y los retrasos. Por qué esto también es un problema de marketing Aunque suene a debate de política industrial, la disponibilidad de centros de datos en Europa afecta de forma directa a cualquier compañía que dependa de IA para su operación de marketing, que hoy son prácticamente todas. Buena parte de las herramientas que ya forman parte del día a día del sector (generación de contenido, personalización en tiempo real, modelos de scoring y predicción, optimización de pujas en programática, asistentes conversacionales) corren sobre infraestructura de computación intensiva. Si esa capacidad se concentra fuera de Europa, hay al menos tres consecuencias prácticas para el marketing: Latencia y coste. Procesar datos de clientes europeos en centros de datos fuera de la UE encarece y ralentiza operaciones que cada vez exigen respuesta en tiempo real (personalización on-site, real-time bidding, chatbots). Soberanía del dato del cliente. Las marcas manejan datos first-party cada vez más sensibles (CRM, CDP, comportamiento de usuario). Si el procesamiento depende de infraestructura extracomunitaria, la gestión de la privacidad y el cumplimiento normativo (RGPD y futuras normas de IA) se complica. Dependencia de proveedores. Un mercado con poca capacidad propia en Europa deja a agencias y anunciantes más expuestos a decisiones de precio o disponibilidad de los grandes proveedores de nube no europeos, con menos margen de negociación. Dicho de otro modo, el debate sobre si España frena o impulsa sus centros de datos no es solo una discusión regulatoria abstracta, sino que es una variable que puede condicionar cuánto cuesta, cuánto tarda y lo seguro que será el marketing con IA en los próximos años. Comunicación Tags Inteligencia artificial Fecha septiembre 15, 2026 Compartir en Facebook Compartir en Linkedin Compartir en X Enviar por email